De acuerdo con la National Energy Management Institute (NEMI) en edificios considerados "sanos" se puede incrementar la productividad general de la empresa mejorando las condiciones ambientales como mínimo en un 1.5%. En edificios donde existe algún tipo de deficiencia, los incrementos son entre el 7% y el 10%,
Por último según el Buildings Owners and Managers Association (BOMA) dichas mejoras rondan en promedio el 18% de incremento en productividad.
En este sentido, y de acuerdo a los especialistas, al menos un 50% de los edificios de oficinas en Venezuela no reúnen las condiciones ambientales interiores adecuadas. La mejora de la productividad en un 5% o 7% supondría para estas empresas una enorme cantidad de dinero que no están percibiendo en la actualidad.
De acuerdo con la BOMA, la primera razón por la que un inquilino cambia de oficinas es la deficiente calidad ambiental de interiores del local; consecuentemente, aquellas empresas que ofrezcan un aire "limpio" obtendrán una mayor fidelidad por parte de sus inquilinos.
Las soluciones son varias, ya que las causas son complejas, no obstante, se estima que las ventajas que genera el solucionar ésta problemática exceden en catorce veces su costo.
Según la Organización Mundial de la Salud, uno de los cinco asuntos que más le preocupa en la actualidad es el Síndrome del Edificio Enfermo y sus consecuencias sobre los ocupantes.
El disfrutar de un aire interior de calidad no sólo conlleva una mejora en la salud de los ocupantes y aumenta el contento laboral, sino, como hemos expuesto, impacta de una manera directa en la productividad de las empresas.