¿Por qué es importante la higiene en el interior de un edificio?

Los contaminantes que afectan a la calidad del aire interior están presentes en forma de gases o de partículas. Las partículas se acumulan en forma de polvo sobre las superficies. El polvo del interior de los edificios normalmente contiene bacterias, varios tipos de esporas de hongos, fibra de vidrio y otras clases de sustancia tóxicas, alergénicas o irritantes. Cuanto mas polvo, hay mas cantidad de estas sustancias.

La actividad de los ocupantes provoca que se remueva el polvo y pase a estar en suspensión, pudiendo por tanto ser inhalado por los ocupantes, que se acumule sobre su piel o vuelva a depositarse en la superficie del mobiliario hasta la próxima vez en que vuelva a removerse.

Numerosos estudios han demostrado que cuanto mas limpio está el aire mas sano es. De hecho, por cada aumento de polvo en el aire se produce un incremento cuantificable de ataques de asma y alergias, visitas a emergencias y muertes. Este efecto es cuantificable incluso en niveles muy bajos.

Modos de mantener el aire interior de un edificio limpio.

Básicamente hay tres modos de mantener el aire limpio:

- No dejar que entren contaminantes del exterior.

- Filtrar los contaminantes presentes.

- Eliminar los contaminantes de las superficies donde están depositados mediante limpieza.

Si no introducimos aire exterior en el edificio, tampoco introduciremos contaminantes presentes en el interior. Esto no es práctico ya que el aire exterior es necesario para la renovación del aire interior. Si el edificio está cerca de grandes vías de acceso, se puede, por lo menos, cortar el aporte de aire exterior durante las horas pico de tráfico.

La utilización de materiales de baja emisión de compuestos en las estructuras y el mobiliario del edificio, implicará una reducción de los contaminantes.

La filtración en forma de filtros o de purificadores en el sistema de ventilación , o sistemas autónomos de filtración pueden ser sistemas adecuados para eliminar las partículas. Para eliminar los contaminantes gaseosos se requiere un tipo de filtros especial.

Ningún sistema de filtración será efectivo si se introducen en el edificio altas cantidades de contaminantes del exterior, si las superficies del interior están demasiado sucias, o si hay grandes fuentes de contaminación en el interior del edificio.

La limpieza regular, de manera adecuada, del interior de los edificios es una buena manera de reducir significativamente las partículas del aire.

Es recomendable no tener alfombras ya que, aunque se realicen limpiezas al vacío (aspiradoras) o filtración de alta eficacia (HEPA), es una batalla perdida por la capacidad de almacenamiento de sustancias perjudiciales que tienen.

También la limpieza de alfombras a menudo causa más problemas de los que soluciona ya que si permanecen demasiado tiempo húmedas provoca el crecimiento de moho y si no se hace con cuidado quedarán sedimentos de jabón en la alfombra que resultan tóxicos.


Más sobre filtros y purificadores de aire.

Los filtros en los sistemas centrales de aire acondicionado son muy recomendables. Pero, aún así, no harán nada si el ventilador no está en marcha, y ya que mucha gente sólo pone en marcha el sistema a ratos, por eso los sistemas autónomos de purificación se convierten en la mejor opción para la filtración.

Aún utilizando un purificador autónomo de buena eficacia, ésta medida puede que no sea de una efectividad total, ya que para serlo debe procesar un volumen de aire suficiente. Para este asunto del volumen de aire necesario, existe un sistema de medida expresado en número de renovaciones a la hora. Siendo éstas las veces que el purificador puede limpiar el aire de una habitación. La ASHRAE (American Society of Heating Refrigerating and Air Conditioning Engineers) recomienda una renovación de entre 5 y 7 veces a la hora en oficinas donde existan fumadores..

Ningún sistema central de filtros ni purificador autónomo será eficáz cuando haya puertas o ventanas abiertas ya que introducen más aire del que puede tratar el sistema. Tampoco serán eficaces si el interior está muy sucio o tiene una fuente de contaminantes, como un problema activo de crecimiento de moho.

Tipos de filtros:

Los principales tipos de filtros se suelen ubicar en los sistemas centrales de aire acondicionado, en sistemas autónomos de filtración e incluso en aspiradoras.

Los típicos filtros de polyester de 5 centímetros o menos de grosor, son muy ineficaces ya que solo eliminan las partículas mas grandes que son inocuas para la salud. Se utilizan para proteger el equipamiento de automatizacion más que a los ocupantes.

Los filtros electrostáticos, se anuncian como "altamente eficientes" para eliminar alérgenos y polvo del aire. Son algo más eficientes, cuando están limpios, que los filtros de polyester que se ensucian muy rápido y pierden muchísima eficacia. Su principal ventaja es que son lavables y no hace falta comprar filtros nuevos. El principal inconveniente es que hay que lavarlos continuamente. Los anuncios que promocionan "el 95%" de eficacia se refiere al tanto por ciento del peso del polvo eliminado y éste se corresponde con las partículas mas pesadas. Estos filtros se denominan técnicamente como "filtros de impacto de baja eficacia".

Los filtros de pliegues son mas eficaces, son de una eficacia media y eliminan mayor cantidad de las partículas de menor tamaño, que son las mas perjudiciales para la salud. Son de varios grosores, 15, 20 o 30 cm, los más efectivos. El problema es que algunos sistemas no tienen el caudal suficiente para que el aire pase a través de los filtros, o el espacio suficiente para colocar los filtros en su interior.

Los filtros HEPA (High Efficiency Particle Air) fueron desarrollados originalmente para la industria nuclear. Eliminan el 99,97% de las partículas incluso las de tamaño muy pequeño.Prácticamente nada no deseado pasa a través de estos filtros.

Todos los filtros anteriormente señalados eliminan partículas del aire. El filtro mas común para eliminar gases es el de Carbón Activado. Estos filtros eliminan algunos, pero no todos, los contaminantes gaseosos del aire. También hay filtros de Carbón Activado, Permanganato de Potasio y Zeolita (CPZ) que eliminan mas gases. Estos filtros deben tener la cantidad suficiente de CPZ para ser eficaces, dependiendo del volumen de aire que sea capaz de mover el sistema

Más sobre la limpieza


En los últimos años, hemos visto que los microclimas interiores pueden producir daños a la salud en proporciones mayores que la contaminación exterior. Muchas de las causas están directamente relacionados con los servicios de mantenimiento y limpieza como complemento a la mejora de la calidad del aire interior.
Los riesgos para la salud han aumentado a medida que el hermetismo de los edificios se acentúa como medida de ahorro energético, el consumo de más productos de origen químico y la prolongación de nuestra permanencia en los ambientes interiores.

Los profesionales de la limpieza ya tienen un papel decisivo para reducir la insalubridad de los ambientess interiores. Todos los programas de prevención y descontaminación de exteriores tienen como objetivo la protección del individuo frente a contaminantes. Debemos valorar la importancia de los servicios de limpieza y su influencia en la descontaminación de ambientes interiores puesto que su trabajo bien realizado nos protegerá de las exposiciones a contaminantes no deseados.

Debemos deducir que una compañía de servicios de limpieza e higienización nos protege de posibles enfermedades por acumulación de residuos y protege nuestro materiales mediante el mantenimiento adecuado de los mismos.

Asumiendo nuestro papel de protectores de la salud de nuestros clientes nos vemos comprometidos a continuar nuestra inversión en formación y desarrollo de procedimientos, productos y técnicas que nos acerquen a nuestro objetivo: salvaguardar la Calidad del Aire Interior de los edificios donde trabajamos.

Según estudios realizados en los Estados Unidos, la causa principal de protestas relacionadas con el bienestar se debe a trabajos de mantenimiento mal realizados. Los conocimientos de un limpiador sobre el medio ambiente interior y la interrelación con el trabajo que realiza son fundamentales para evitar un efecto no deseado: la contaminación del ambiente interior.
La Agencia del Medio Ambiente Americana desarrolló un documento para el Congreso de los Estados Unidos donde se enunciaban los factores que afectan a la Calidad del Aire Interior. Dentro de la categoría de acciones profesionales desarrolladas en el interior de un edificio describe las realizadas por los servicios de limpieza destacando el uso de materiales, productos y procedimientos, emisiones de residuos almacenados y el polvo o suciedad ambiental (muchas veces recirculado por un procedimiento de aspirado inadecuado), y la humedad y residuos en tratamientos de limpieza sobre materiales como alfombras, cortinas y demás elementos textiles.

La decisión de beneficiarse de un servicio de limpieza que contemple la mejora de la Calidad del Aire Interior desde una perspectiva técnica y profesional debe valorarse con el fin de poder obtener los resultados deseados con el consiguiente ahorro.